Tiempo de exposición
El tiempo de exposición también se conoce como velocidad de obturación.
El obturador es una cortinilla ubicada en el cuerpo de la cámara, justo delante del sensor, que se abre y se mantiene abierta durante un espacio de tiempo más o menos largo, llamado tiempo de exposición. Este tiempo que es, por lo general, muy breve y se suele medir por fracciones de segundo (1/30, 1/100, 1/400, …), es el tiempo durante el cual le llega luz al sensor.
Algunas cámaras tienen tiempos intermedios, pero los tiempos de exposición típicos que provienen de la fotografía clásica son los siguientes:
30”, 15”, 8”, 4”, 2”, 1”, 1/2, 1/4, 1/8, 1/15, 1/30, 1/60, 1/120, 1/250, 1/500, 1/1000 ...
De forma parecida a lo explicado para el diafragma, por tratarse de pasos completos de luz, cuando nos movemos de un tiempo de exposición al inmediatamente anterior (o inmediatamente posterior), estamos dejando pasar el doble (o la mitad) de luz.
El tiempo de exposición, además de controlar la cantidad de luz que le llega al sensor, también afecta a la forma en que se registra el movimiento de los objetos fotografiados: a mayor tiempo de exposición, mayor será la sensación de movimiento.
Con un ejemplo gráfico es mucho más fácil de entender:
Fotografías por: Estefanya Rangel

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